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Derivados de los productos principales, aceituna y
aceite, aparecen toda una serie de subproductos y
residuos como consecuencia de las tareas de labranza y
de extracción de aceite.
Residuo se considera toda
aquel material (sólido o líquido) que no se emplea para
ningún fin útil y se tiene que eliminar. Subproducto se
considera a todo aquel material (sólido o líquido) que
se puede reutilizar para algún fin beneficioso.
De todos los procesos del olivar y del aceite el único
residuo que no se aprovecha es la aceituna no recogida.
Madera:
La belleza de la madera del olivo, viva, llena de
matices, confiere a todo aquello en que se la utiliza:
la escultura, los muebles, artesonados, vigas, vasijas y
hasta los más sencillos utensilios, un aspecto de
objetos valiosos.
La madera del olivo, una
materia llena de nobleza, dura como el acero, compacta,
de un grano fino, dócil a la herramienta que la trabaja
y agradablemente perfumada, conserva un bello veteado de
matices dorados y pardo rojizos que realza el posterior
pulido.
La madera de la cepa,
patinada de grises y amarillos, llena de arabescos, es
muy estimada en la ebanistería de lujo, taracea y
tornería.
El tronco, según su diámetro, admite maravillosamente la
talla directa para esculturas y objetos de grandes
dimensiones. Con las ramas y aprovechando sus extrañas
formas, se fabrican objetos para decoración.
Las
varetas del olivo, por su flexibilidad se utilizan para
tejer capachos y muchos otros utensilios.
La madera del olivo, por su
poder calorífico, ha sido utilizada como un buen
combustible durante siglos, pero generalmente
aprovechando las ramas gruesas de la poda y respetando
al árbol.
Con ellas se ha obtenido
también carbón, con las ramas más gruesas, y picón con
las ramas de menor tamaño, para el empleo doméstico en
braseros.
Restos de poda de
pequeño tamaño
Los restos de poda de pequeño tamaño, ramas de menos
de 4 cm de diámetro y hojas secas, suelen amontonarse a
mano o mecánicamente en espacios aislados y quemarse en
el campo o enterrarse, aunque resultaría más
interesante, desde el punto de vista del aprovechamiento
económico y del suelo, recuperar estos subproductos como
combustible o para la alimentación animal.
Tradicionalmente los
agricultores, especialmente los del sur del mediterráneo
y de medio oriente, dan a su ganado las ramas
procedentes de la poda. Las hojas y las ramas tienen una
composición parecida a la del heno.
Hojas
Lo cierto es que las hojas del olivo tienen
realmente efectos terapéuticos para los humanos puesto
que contienen calcio, fósforo, magnesio, sílice,
potasio, sodio, hierro, tanino, azúcar, resinas, ácidos
málico, tartárico y láctico, aceites esenciales y
saponina.
El uso terapéutico de las
hojas está particularmente indicado en la hipertensión,
arteriosclerosis y diabetes. Las hojas y también la
corteza del árbol que tiene las mismas propiedades, se
utilizan en infusión.
Con las hojas se elaboran
igualmente preparados astringentes que disminuyen las
secreciones y favorecen la cicatrización de las heridas
y otros tónicos y febrífugos.
La medicina homeopática
utiliza estos productos del olivo en el tratamiento de
la hipertensión.
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