Esta variedad de olivo es rústica y resistente. Tolera sin mayores problemas condiciones adeversas tales como la sequía, el frío del invierno o la permanencia en los suelos calizos.
Es un árbol cuyos frutos presentan maduración tardía. Sus índices de productividad son elevados pero presentan alternancias importantes.
Una de las características del árbol de olivo es su reconocida fortaleza. Soporta estoicamente períodos de sequía que otras especies no tolerarían, e incluso será capaz de resistir temperaturas bajo cero en el entorno de los 10°C.
Ante una especie así, innecesario es decir que los cuidados son por cierto muy pocos o muy simples. No obstante hemos de tenerlos en consideración y no dejar todo “a cuenta” de la naturaleza.
Existen hasta dos métodos ideales para la plantación del olivo, mediante plantones que se producen en el vivero o mediante la plantación de patrones silvestres.
Cuando efectuamos plantaciones mediante plantones producidos en el vivero, lo podemos hacer con estacas o mediante semillas. Se utilice cualquier de los dos métodos se deben escoger plantones y desarrollarlos en una maceta.
La salida de los primeros soles de la primavera constituyen el despertar vegetativo del olivo, después del invierno frío se necesita trabajar la tierra para almacenar bien el agua y para podar los olivos.
El abono primaveral suministra al olivar las sustancias y los minerales suficientes para rectificar la relación de contenidos en el terreno.
La variedad de lechín se extiende por las provincias andaluzas de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Málaga y Huelva. Se trata de una variedad de mucho vigor capaz de soportar temporadas de sequía, fríos invernales adaptándose de esta manera a todo tipo de inclemencias.
El nombre de lechín viene dado por el hecho de que su pulpa es de color blanquecina y su mosto es oleoso como la leche.
El vareo es uno de los métodos menos aconsejables que existen en la recolección del olivo ya que dañan el olivo y además producen un aumento de la ganadería.
El vareo consiste, literalmente, en golpear el olivo con una vara larga para hacer caer la aceituna, previamente se coloca una malla o plástico debajo para recoger todas las aceitunas que vayan cayendo.
La variedad de olivo cornicabra, llamada así por la forma curvada del fruto, es la segunda variedad española con más superficie cultivada. Principalmente se cultiva en la zona de Castilla la Mancha y en Madrid, aunque en la zona de Extremadura, concretamente en Cáceres y Badajoz es fácil encontrarla.
El árbol de cornicabra es de un aspecto vigoroso con una densidad de copa bastante espesa. Sus ramas son cortas de color gris claro y sus hojas de un tamaño más bien pequeño, alargado y estrecho con un color verde oscurecido.