He aquí una receta casera, sencilla y efectiva contra el acné. No se utiliza como mascarilla, sino como jabón o complemento del lavado.
Simplemente una o dos veces por día, hay que lavarse usando este preparado de la misma forma que usamos un jabón o gel. Ten en cuenta que estamos hablando de remedios populares; no está de más, y es una buena precaución que consultes con algún idóneo o especialista antes de utilizarlo.
Las estrías son el síntoma, o mejor dicho la marca visible y superficial de lesiones que se producen en capas profundas de la piel. Los lugares más frecuentes en donde se manifiestan son el abdomen, las caderas, y las piernas, especialmente muslos.
¿Por qué se producen o cuándo aparecen? Con frecuencia la causa más común es el aumento y descenso brusco de peso o de tamaño de alguna parte del cuerpo. Lo típico: las estrías abdominales por embarazo.
La piel de nuestras manos es una de las más expuestas. Arremete contra el frío, contra el calor, contra los detergentes y tantas cosas más. Una solución rápida es adquirir una crema cosmética de las muchas que hay en plaza.
Las hay muy buenas y con exquisito perfume por cierto. Otra posibilidad, es usar una receta de la abuela.
Como ya venimos informando en esto blog, el aceite de oliva tienes excelentes propiedades nutritivas que os hemos ido publicando a lo largo de los días en el blog.
Su utilización en la gastronomía es muy importante, mejora su calidad y la hace más saludable. Pero, a parte de en la gastronomía también se utiliza en otro tipo de actividades que a continuación os mostramos:
El aceite de oliva es uno de los mejores productos naturales que se pueden utilizar para la belleza de la piel, hidrata el cutis seco, los labios cuarteados y disminuye las arrugas, además no solo en la piel de la cara puedes utilizarlo sino en cualquier parte del cuerpo.
En estas épocas del verano cuando uno más se expone al sol y donde las posibilidades de coger un cáncer de piel son más frecuentes, si se utiliza aceite de oliva después de exponer el cuerpo al sol se evita ese riesgo, gracias a la vitamina E y el omega 3.