No es fácil establecer, en este caso, un contrapunto al estilo del “tal vs. tal”. Ambos aceites tienen ventajas y bondades, por lo que habrá que decidir para cada caso, qué factor pesa más.
El aceite de oliva y la vida saludable, son buenos amigos, o dicho de otra forma son aliados con objetivos comunes, en relación a los beneficios que pueden propiciar a nuestro físico. Para empezar por un aspecto menor, menciono el tema de su exquisito sabor.
Pero entrando en factores de mayor peso en relación a nuestro título, vamos a mencionar aspectos netamente vinculados al aporte nutricional. Entre los aceites elaborados para consumo humano, es el que mayor cantidad de vitamina E aporta al organismo.
Como saben, la dieta mediterránea es una de las más completas y equilibradas para la nutrición en todas las edades. El aceite de oliva es uno de sus ingredientes fundamentales, además de contener propiedades antioxidantes poderosas para la prevención de enfermedades.
Aquí veremos un vídeo de TVE sobre las propiedades nutricionales del aceite de oliva y sus aplicaciones en el tratamiento de ciertas enfermedades, como las renales o con problemas digestivos e intestinales. Un vídeo sin pierde que nos habla de la elaboración de aceites de oliva funcionales, el futuro entre la alimentación y la medicina.
Todos conocéis las ventajas del consumo de aceite de oliva: es rico en vitamina E, por lo que puede ayudar a combatir enfermedades cardíacas, colesterol malo, entre otras. Es una grasa monoinsaturada y de acción antioxidante.
Es ideal para aliños y vinagretas porque aporta muy poco contenido de grasas a los platos. Pero veamos su propiedades al momento de realizar una fritura.
Cantabria es la comunidad autónoma con un mayor consumo de aceite de oliva por habitante en toda España, las siguientes comunidades con un mayor consumo son el País Vasco y Navarra.
Los expertos coincidieron además en valorar los beneficios de este producto en enfermedades y patologías como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el antienvejecimiento.
La dieta mediterránea se ha convertido en el tiempo en un icono importante de lo ideal de una dieta gastronómica. Siempre avalado por diferentes estudios científicos que han valorado muy positivamente la alimentación a base de una dieta mediterránea.
La dieta mediterránea se presenta como una dieta sobretodo sana y equilibrada, sustentada en alimentos ricos en fibra, vegetales, legumbres, vitamina C y como alimento estrella el aceite de oliva.
La Universidad de Extremadura ha elaborado una tesis para comprobarla calidad del aceite de oliva, desarrollando su tesis a través de los antioxidantes y pigmentos.
La tesis fue realizada por Belén Roldan, para Belén la composición química del aceite de oliva es muy compleja ya que contiene muchos componentes minoritarios y triglicéridos que complican mucho saber su composición.