Una de las características del árbol de olivo es su reconocida fortaleza. Soporta estoicamente períodos de sequía que otras especies no tolerarían, e incluso será capaz de resistir temperaturas bajo cero en el entorno de los 10°C.
Ante una especie así, innecesario es decir que los cuidados son por cierto muy pocos o muy simples. No obstante hemos de tenerlos en consideración y no dejar todo “a cuenta” de la naturaleza.