Tus piernas también han sufrido los efectos del verano, y lo que sucede con frecuencia… es que no les prestamos debida atención en invierno. Por este motivo, la piel se seca y queda sin brillo.
No dejes que el día de tu próxima fiesta, cuando quieras lucir una minifalda, te pille de sorpresa. Aquí comparto una solución casera y muy efectiva para mantenerlas tan suaves y tersas como no imaginas.
En el momento en que se toma la decisión de plantar olivos, hay que valorar unos cuantos factores. En primer término, cabe preguntarse cuál es el objetivo de la plantación.
Según esta pregunta, cabe clasificar las posibilidades en tres grupos: variedades aceituneras, variedades aceiteras y variedades mixtas. En el caso de estas últimas, se apunta tanto a la obtención de frutos como de aceite.
A diferencia de otros árboles, en el caso del olivo, el invierno en toda su extensión no es precisamente una etapa de poca actividad. Desde desde noviembre hasta febrero (otoño y primera etapa del invierno), el “ritmo” en los olivares está marcado por la clásica operación de “vareo“. ¿Te resulta curioso el nombre? Pues bien, no hay misterios.
Así se llama en la jerga de los cultivadores de olivo, al proceso de recolección de frutos maduros, que consiste (como ves en la imagen inferior más pequeña), en extender redes bajo los árboles y golpear las ramas con varas, para que los recolectores puedan recoger los frutos que ya están en su punto exacto. Es cierto, y puedes observarlo en la imagen más grande, que la tecnología ha sustituido esta operación con el uso de vibradores que producen el mismo efecto, haciendo que las aceitunas “vuelen” por el aire.
La floración de los olivos es uno de esos momentos muy esperados del ciclo anual. A fines de marzo o principios de abril, es el momento en que asoman tímidamente las primeras flores.
En la jerga de los entendidos, se dice que en este momento los olivos “rapean”. Los cierto es que éste es apenas el primer síntoma de la floración neta que se dará recién entre abril y mayo.
Una de las características del árbol de olivo es su reconocida fortaleza. Soporta estoicamente períodos de sequía que otras especies no tolerarían, e incluso será capaz de resistir temperaturas bajo cero en el entorno de los 10°C.
Ante una especie así, innecesario es decir que los cuidados son por cierto muy pocos o muy simples. No obstante hemos de tenerlos en consideración y no dejar todo “a cuenta” de la naturaleza.
El cultivo del Olivo es una ciencia y un arte a la vez. De hecho, es un conocimiento tan antiguo que existen incluso referencias bíblicas, que, si estudiamos con detenimiento, nos asombrarían por el cuidado y el ingenio que aquellos agricultores dedicaban para la obtención de mejores productos.
La cantidad de variables que inciden en la excelencia de los resultados son muchas, pero las dos más importantes no han cambiado desde tiempos remotos: el agua y la luz solar. Es cierto que hoy por hoy, los métodos y el conocimiento han evolucionado mucho, lo que contribuye a mejoras sustanciales que poco a poco iremos compartiendo.
Si ayer hablábamos de la plantación de olivos mediante plantones en víveros, hoy os hablaremos de la plantación de olivos mediante acebuches.
La técnica utilizada es prácticamente la misma que el caso de plantaciones mediante plantones, pero con la diferencia de que en este caso a partir de los dos años se deberá injertar la variedad deseada.
Existen hasta dos métodos ideales para la plantación del olivo, mediante plantones que se producen en el vivero o mediante la plantación de patrones silvestres.
Cuando efectuamos plantaciones mediante plantones producidos en el vivero, lo podemos hacer con estacas o mediante semillas. Se utilice cualquier de los dos métodos se deben escoger plantones y desarrollarlos en una maceta.
La aceituna de olivar suele cambiar de color durante su maduración, así pasa del color verde, al morado, y para finalizar al negro. El proceso de maduración suele ser progresivo y a medida que el sol incide menos la maduración va siendo más lenta.
Las técnicas de recolección varían según cada región y las características de los olivares.