El debate está servido
26
ago

El debate está servido

El día 1 de enero de este año entró en vigor la nueva normativa española sobre el aceite de oliva virgen extra que se sirve en bares y restaurantes. Desde entonces es ilegal servir AOVE en botellas rellenables y mientras los productores celebraron este nuevo reglamento muchos propietarios de bares y restaurantes mostraron su desaprobación.

 

Desayuno saludable con Casas de Hualdo

FOTO: Ana Cano

 

Claramente hay argumentos y puntos de vista válidos desde ambos lados. Los productores ven bien que haya un control más estricto sobre su producto y que los comensales sepan exactamente lo que consumen gracias a las botellas etiquetadas debidamente, sin embargo los del sector de hostelería se quejan de más costes y daño al medio ambiente (debido al volumen incrementado de envases más pequeños).

Como consumidor, debo confesar que estoy de acuerdo con la normativa. Desde hace años salir fuera a desayunar los fines de semana es uno de los pequeños lujos de la vida y el desayuno favorito es sin duda la clásica tostada con AOVE.  A lo largo de los años he disfrutado de este pequeño placer, sin embargo muchos desayunos han sido memorables por motivos negativos.  Imagina una barrita de pan perfectamente tostada con la cantidad justa de tomate preparado con esmero y después estropear todo con un aceite rancio de no se sabe dónde y que posiblemente tenga años…

Si me dicen que tengo que pagar algo más para el desayuno yo estoy encantada sabiendo que estoy consumiendo el producto estrella de la gastronomía española, el Aceite de Oliva Virgen Extra.  

Nicola Starrs,

export manager Casas de Hualdo

 

 

ENGLISH VERSION

 

The great debate

On the 1st of January this year the new law concerning extra virgin olive oil served in bars and restaurants was implemented in Spain.  Since then it has been illegal for these establishments to serve EVOO in refillable bottles and while producers celebrated this new regulation many bar and restaurant owners manifested disapproval.

Clearly there are valid arguments and points of view from both sides.  While producers are pleased there is stricter control on their product and that customers know exactly what they are consuming thanks to correctly labelled bottles, those in the hospitality sector complain about extra costs and damage to the environment (due to the increased volume of smaller formats).

As I consumer, I must confess that I agree with the new law.  For many years going out for breakfast at the weekend has been one of life’s little luxuries, and my breakfast of choice is undoubtedly toast with EVOO.  Over the years I’ve enjoyed this treat in different parts of Spain however a lot of times they have been memorable for all the wrong reasons.  Imagine a nice warm baguette toasted to perfection with just the right amount of perfectly executed tomato topping and then spoiling everything with rancid oil from goodness knows where, probably several years old…

If I have to pay a little bit more for breakfast I am happy to do so in the knowledge that I am consuming Spain’s star product, Extra Virgin Olive Oil.