Cata de aceite: la prueba del arco
19
nov

Cata de aceite: la prueba del arco

Las 12 copas de cata de aceite están dispuestas para realizar la prueba del arco.

Copas dispuestas para realizar la prueba del arco

Los paneles oficiales de catadores de aceite de oliva virgen cumplen unas normas para adecuarse a unas condiciones de análisis sensorial determinadas. Por ejemplo: se aconseja catar por la mañana y en ayunas, en cabinas individuales normalizadas, con copas de cata homologadas, con el aceite a una temperatura de 28±2ºC. Cumpliendo estos requisitos se minimiza el aspecto subjetivo de este tipo de análisis, en el que los instrumentos de medida son la nariz, boca y garganta de las personas que catan el aceite.

Estas personas están entrenadas para valorar los atributos y defectos de los aceites, para de esa forma clasificarlos según corresponda: aceite de oliva virgen extra (sin ningún tipo de defecto organoléptico), aceite de oliva virgen (con uno o varios defectos organolépticos de intensidad inferior a 3,5 sobre 10) y aceite de oliva lampante (no apto para consumo sin refinar químicamente, con uno o varios defectos organolépticos de intensidad superior a 3,5 sobre 10).

Sala de cata de la Denominación de Origen de Montes de Toledo

Sala de cata de la Denominación de Origen Montes de Toledo

Una de las pruebas a las que se somete a estos catadores es la prueba del arco. Este examen consiste en colocar 12 copas de cata con muestras de distinta concentración de una determinada virtud o defecto. Estas copas se disponen ordenadamente en forma de arco, yendo de la de menor a la de mayor concentración. Una vez que el catador ha olido todas ellas, abandona la sala y el jefe de panel le pone una de las copas en el centro, cerrando el arco posteriormente. El catador deberá colocarla en su posición original.