Abonado de invierno: estercolado
13
feb

Abonado de invierno: estercolado

Durante el invierno, una vez terminada la recolección, las labores en el olivar no cesan. Es necesario estar preparados para la llegada de la primavera y una de las labores más beneficiosas que se pueden hacer es el abonado orgánico. En nuestro caso,  aprovechamos el estiércol generado por el rebaño de ovejas manchegas que pastan en la finca Hualdo.

Este tipo de abonado supone un  buen aporte de nutrientes para los árboles. Además, el estiércol ayuda a mejorar la estructura del suelo haciendo que sea más poroso y se encharque con mayor dificultad. Esto es muy importante para el olivo, pues una de las pocas exigencias de este árbol tan rústico es que le gustan los suelos bien aireados. Para conseguir este efecto, no basta con aplicar estiércol un año, sino que hay que ser perseverantes.

Otra virtud importante de esta materia orgánica es la gran cantidad de microorganismos que contiene. Gracias a esta característica, al aplicarla, el suelo se vuelve más fértil. Esto se debe a que las bacterias transforman muchos nutrientes que están bloqueados en el suelo, haciendo que estén más disponibles para que las raíces de los árboles puedan tomarlos.

El estercolado es una manera de cerrar el ciclo, devolviéndole a la tierra parte de lo vamos sacando de ella con los múltiples aprovechamientos. De esta forma, se integran las distintas actuaciones de la finca, optimizando los recursos que ella misma brinda.

estercolado en la finca Hualdo

Este tipo de abono se reparte por el terreno con la ayuda de un remolque esparcidor, con el que se extiende uniformemente.