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El ácido oleico, principal
componente del aceite de oliva, actuaría sobre un gen
que participa activamente en la formación del cáncer de
mama, reveló una reciente investigación.
El cáncer de mama es el más
frecuente de todos los tumores malignos que sufren las
mujeres de todo el planeta y encabeza las estadísticas
de prácticamente todos los países del mundo, sin
importar el grado de desarrollo económico que éstos
hayan alcanzado.
Pero
el más mortífero es el cáncer de pulmón, que encabeza
las tasas de mortalidad.
Ingentes esfuerzos se
realizan para tratar de investigar los orígenes o las
causas de esta temible enfermedad y de a poco se va
completando el rompecabezas para poder comprenderla
mejor, para poder desarrollar métodos y medicinas para
combatirla.
Así como en determinados
tumores malignos está bien establecida una relación de
causa y efecto, por ejemplo entre el cigarrillo y el
cáncer de pulmón, en otros cánceres no está tan bien
determinado su origen.
Otro ejemplo de la relación
entre la enfermedad y los factores alimenticios ocurre
en Japón, donde la tasa de cáncer del estómago es mucho
mayor que en otras partes del mundo.
En cambio en lo que
respecta al cáncer de mama los factores ambientales no
serían tan vinculantes, pero sí tienen mucha relación
con la herencia de cada paciente.
Esto significa que si un
familiar cercano (madre, abuela, tía) ha padecido de un
tumor de mama, es más probable que una persona tenga
posibilidades de desarrollarlo.
Sin embargo, una buena noticia apareció en la revista "Annals
of Oncology", donde el doctor Javier Meléndez, un
científico español que trabaja en Norwestern University,
en Chicago, y es especialista en bioquímica y biología
molecular, pudo determinar el beneficio del aceite de
oliva a nivel genético en relación con el cáncer de
mama.
Desde
1996 el doctor Meléndez trabajan en la relación entre
aceite de oliva y cáncer en general. Pero este estudio
con el cáncer de mama ha sido llevado a cabo con el
doctor Ramón Colomer, director a su vez del Instituto
Catalán de Oncología.
Desde hace tiempo se
pregona que una alimentación diferente podría proteger
contra distintos tipo de tumores. En este caso, el
aceite de oliva posee lo que se denomina ácidos grasos
monoinsaturados, de los cuales el ácido oleico es su
principal exponente.
Según la investigación, el
ácido oleico actuaria a nivel molecular produciendo un
cambio en la estructura del gen favorecedor del cáncer.
Pero hay que tener cuidado
con extrapolar los resultados positivos que se consiguen
en los laboratorios de investigación, pues
desgraciadamente no siempre tienen su correlato con lo
que pasa en los seres humanos.
Es por ello que los
científicos son muy cautos, y señalan los años de prueba
que llevan (no sólo en animales de laboratorio, cuyos
resultados a veces no son totalmente semejantes en su
comportamiento a los seres humanos) antes de hacer sus
aseveraciones y establecer las correlaciones que puedan
utilizarse y así generar beneficios de las
investigaciones que puedan aplicarse a personas.
Poco a poco se continúa avanzando en la lucha contra el
cáncer y es de esperarse que en un futuro próximo
podamos derrotar a ese implacable enemigo.
El doctor Daniel Carpman es especialista en Medicina
Interna y Dermatología.
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