
El cultivo del Olivo es una ciencia y un arte a la vez. De hecho, es un conocimiento tan antiguo que existen incluso referencias bíblicas, que, si estudiamos con detenimiento, nos asombrarían por el cuidado y el ingenio que aquellos agricultores dedicaban para la obtención de mejores productos.
La cantidad de variables que inciden en la excelencia de los resultados son muchas, pero las dos más importantes no han cambiado desde tiempos remotos: el agua y la luz solar. Es cierto que hoy por hoy, los métodos y el conocimiento han evolucionado mucho, lo que contribuye a mejoras sustanciales que poco a poco iremos compartiendo.
EL cultivo puede realizarse en amplia variedad de terrenos, incluso en terrazas o terrenos desnivelados. No preocupa si hablamos de terrenos con aprovechamiento relativamente superficial, si cuidamos factores de elevada importancia como el riego y el drenaje.
Un primer paso decisivo, antes de emprender cualquier acción es pensar un diseño adecuado que surja de un estudio a detallado de las características del terreno. Hay que evaluar elementos topográficos y de textura y composición del suelo, pues de ellos depende la planificación y pasos a seguir.
Publicado por Eva en Cultivo, Historia del olivo el 1 Septiembre, 2008
cultivo de olivos, factores de exito para el cultivo de olivos, pasos para diseñar cultivo de olivos
